miércoles, 6 de marzo de 2019

La amenaza de los totalitarismos

The Harmony Boys, por David Low. Publicado en 1940.

Con el fin de la Primera Guerra Mundial, casi todos soñaron en un mundo más justo, democrático y pacífico que, ahora sí, parecía realizable, al alcance de la mano. Pero con el paso de los años, sólo los muy optimistas conservarán este convencimiento: es imposible cerrar los ojos al régimen comunista de Rusia y a los numerosos y violentos intentos revolucionarios de muchos países, al régimen fascista de Italia, y a las numerosas dictaduras militares, conservadoras o de todo tipo, de España, Polonia, Rumanía, Portugal, Japón... Y desde el estallido de la crisis económica de 1929, ya ni siquiera los optimistas: se establece el régimen nazi en Alemania, estalla la Guerra Civil española... El mundo ya no duda de que la Gran Guerra se va reanudar. La única duda es cuándo.

Pero si en 1914 el responsable último de la guerra fue el nacionalismo dominante y generalizado, ahora la gran amenaza la van a constituir los totalitarismos: diferentes ideologías políticas que creen poseer la solución perfecta para acabar de una vez por todas con las calamidades, injusticias y violencias de todo tipo. Se sienten poseedores de la receta infalible que permitirá crear una nueva Humanidad, gracias al líder único y omnisciente (o los líderes: uno por cada ideología), que les guiará inevitablemente hacia un mundo mejor. Naturalmente, la ideología se convierte rápidamente en creencia (por más que se racionalice), en una auténtica religión política.

Ahora bien, el totalitarismo incorpora otras características decisivas: si el propio partido (con su ideología, con su líder) es el bien absoluto, necesita crear un mal absoluto, un enemigo definitivo que concentre todo aquello contra lo que se lucha: será el enemigo de clase, de raza o de nación, responsable consciente o inconsciente de todos los males que sobrevengan. Es preciso denigrarlos, combatirlos, destruirlos; hay que rechazar cualquier compasión: no es posible reformarlos o convertirlos. Resultará útil deshumanizarlos, convertirlos en meros insectos dañinos a erradicar.

Los totalitarismos consideran relevantes desde un punto de vista político todos los aspectos de la vida social: por supuesto las opiniones (se debe creer lo que el partido opina), la economía y la organización de la sociedad (sólo el partido sabe lo que conviene hacer), pero incluso las costumbres, las diversiones y todo uso social (que también deben contribuir a la consecución de los objetivos del partido). Y esta tarea totalizadora, totalitaria, desde el primer momento resultará compleja y exigente. Será preciso movilizar a toda la población, encuadrarla en una diversidad de organizaciones, organizar continuos actos que exijan su participación, y mantenerla en tensión permanente en la buena dirección: y para ello resultarán imprescindibles dos armas muy antiguas, pero que las grandes transformaciones modernas han mejorado exponencialmente. En primer lugar una propaganda insistente, machacona y constante basada en mensajes simplificadores que reduzcan todo a una cuestión de buenos/malos, nosotros/ellos. Y de forma complementaria, un sistema de represión que vigile, controle y erradique con dureza cualquier amago, no ya de insurgencia u oposición, sino de simple desconfianza o indiferencia hacia el partido, su líder, sus objetivos.


Como en todos los tema, puede serte útil la presentación que utilizamos en clase, tanto para la realización de actividades como para su estudio. La puedes descargar aquí.


PLAN DE TRABAJO

Plana 39 izquierda.   Guión-índice del tema.

Planas 40 a 44, izquierda.   Reproduce como miniaturas los siguientes ilustraciones de la prensa de la época, y comenta cada uno: traduce los textos, identifica los personajes (si son conocidos), sugiere el motivo o acontecimiento concreto que ha llevado al dibujante a trazarlo, explica qué es lo que critica, y, sobre todo, deduce cuál es su postura política.

Hergé: Tintin au pays des soviets (9 de mayo de 1929)

Herbert Block: Mussolini (1941)

Herbert Block: Light! More light! - Goethe's last words (1933)

Herbert Block: Story of the last seven years (1940)

Hergé: Quick et Flupke (3 de agosto de 1933)

David Low: The jaw is the jaw of Musso, but... (1934)

David Low: What, no char for me? (1938)

Verso & Kelen: Don't shoot the pianist (1939)

Aníbal Tejada: Por Dios y por Alah (1936)

Lilo: El mundo rojo al revés (1937)

Plana 43 derecha.   Completa (colorea y rotula) el Mapa de las anexiones de la Alemania nazi, hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Plana 45 izquierda.   Pega este impreso y completa su contenido con ayuda de la presentación o del Atlas Histórico. En la parte superior, Resultados electorales en la Segunda República. En medio, el mapa con el Plan del golpe militar trazados por el general Mola, y su resultado (julio de 1936). Abajo, la Evolución de los frentes a lo largo de toda la guerra. La columna de la derecha te permite una breve explicación de los mapas, aumentar la leyenda para hacerlos más claros, etc.

Plana 45 derecha.   Abajo, copia (simplificado) el gráfico de las Muertes provocadas en la Guerra Civil, que se encuentra en el Atlas Histórico (está más actualizado que el de la presentación).


PARA SABER MÁS

Aquí tienes varias películas que defienden sistemas totalitarios contrapuestos. Su carácter de pura propaganda (los buenos ―nosotros― son óptimos, y los malos ―los otros― son pésimos) no les priva de valor informativo sobre unos modos de hacer política que quizás no están tan lejos de nosotros... Además, tienen un valor cinematográfico sobresaliente.


Sergei Eisenstein, Octubre


Leni Riefenstahl, El triunfo de la voluntad


Pero también resultan tremendamente interesantes las obras escritas por los propios protagonistas. En ellas nos comunican sus proyectos, justifican sus obras, enumeran sus resultados, pregonan sus luces y esconden sus sombras. En Clásicos de Historia encontrarás algunos de los textos de Lenin, Stalin, Hitler, Franco, y otros muchos personajes ―políticos, periodistas, escritores― que nos han dejado su opinión, naturalmente interesada y partidista.

domingo, 3 de marzo de 2019

A propósito del día internacional de la mujer

Apenas faltan unos meses para que todo un mundo desaparezca.

En las sociedades tradicionales europeas (posteriormente denominadas Antiguo Régimen), el paso del tiempo se articulaba mediante la sucesión, anual y repetitiva, de las labores agrícolas y de los ciclos litúrgicos. Y en esta sucesión periódica, los hitos que destacaban eran las fiestas, que unían caracteres religiosos (conmemoración de un santo o acontecimiento sacro), económicos (mercados, ferias…) y sociales (bailes, ocio y festejos varios). Las revoluciones económicas y políticas de los siglos XVIII y XIX alteraron profundamente esta situación: la industrialización privaba de sentido al calendario agrícola, sujeto a los recurrentes cambios de la naturaleza, y las revoluciones políticas dieron lugar a la secularización de la vida social, relegando en mayor o menor medida lo religioso a los ámbitos privados.

Sin embargo, las nuevas sociedades seguían necesitando hitos y espacios de celebración: surgirán fiestas cívicas, nacionalistas o revolucionarias, y con frecuencia propuestas por un grupo político contra otros. Habrá que aguardar al desarrollo de auténticas sociedades abiertas y democráticas para que las nuevas fiestas correspondan a auténticos valores compartidos por las distintas ideologías. Pero en ocasiones algunas de éstas intentan un apropiamiento (mejor que apropiación) del valor común, y una sustitución por su particular (y por lo demás respetable, aunque no se comparta) interpretación. En los casos extremos (pero bastantes comunes) parece quererse presentar como enemigos del valor a los que no comulgan con su particular interpretación de aquel.

Nuestra celebración.

En 1911 comenzó a celebrarse el día internacional de la mujer trabajadora, progresivamente con mayor repercusión hasta su definitiva institucionalización por parte de la ONU en 1975. El lema oficial propuesto para este año es «Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio». Para conmemorarlo, en el Instituto se ha planteado una actividad consistente en visibilizar algunas de las aportaciones a la humanidad, de gran trascendencia, realizadas por mujeres a lo largo de la historia.

Ahora bien, esta labor es inabarcable, y por ello mismo interesante y apetecible. Naturalmente, las aportaciones valiosas de las mujeres son absolutamente equiparables a las de los varones: lo específico de nuestra especie es la adaptación cultural y la construcción de culturas, y para ello es irrelevante la estatura, el peso, la melanina dérmica, la simpatía… y el sexo. El valor de dichas aportaciones es, pues, equivalente, y si no igual de abundante según las épocas y culturas, siempre han estado presentes y han sido conocidas y con frecuencia reconocidas.

Es evidente, por tanto, que la relación que incluyo a continuación es mínima, aunque espero que útil. La he compuesto dejando de lado, en principio, a las numerosísimas mujeres gobernantes (desde la faraón Hatshepsut y las fuertes mujeres bíblicas, hasta Golda Meir, Indira Gandhi y Margaret Tatcher) a causa de lo opinable cuando no discutible de su aportación a la humanidad. Y también a las igualmente incontables mujeres científicas, literatas, religiosas, deportistas…, de las que con seguridad se ocuparán otros departamentos del Instituto.

  • Egeria (siglo IV): Dama posiblemente procedente de la Gallaecia romana, que realizó un largo viaje a Egipto y Palestina, que narró en su Itinerario. Utiliza un latín con abundantes formas coloquiales de la época, por lo que es una fuente importante para el conocimiento del latín vulgar (del que proceden las lenguas romances).
  • Hildegarda de Bingen (1098-1179): Esta abadesa alemana fue un personaje clave de la cultura europea del siglo XII. Su producción escrita abarcó muchos campos: filosofía, teología, mística, medicina, lo que hoy denominamos ciencias, filología, música… Su fama e influencia fue enorme. Este es uno de sus libros: Causas y remedios. Libro de medicina compleja.
  • Juan de Arco (1412-1431): En el llamado otoño de la Edad Media, esta joven logra aglutinar a buena parte de sociedad francesa en lo que hoy consideraríamos objetivos políticos y militares. Morirá en la hoguera a manos de sus enemigos políticos. Wikipedia
  • Teresa de Jesús (1515-1582): Reformadora religiosa en el ámbito católico, influyó poderosamente en la sociedad de su tiempo. Importante escritora y poetisa, la selecciono especialmente por su Libro de la Vida, en el que utiliza conscientemente registros de la lengua popular.
  • Sofonisba Anguissola (1535-1625): Italiana, fue una pintora renacentista de gran éxito, lo que le llevó a establecerse en España como pintora de la corte. Galería.
  • Catalina de Erauso (c. 1585-1650): Ejemplo de vida desaforada típica del barroco. Muy joven se disfrazó de muchacho, y emprendió una vida aventurera como criado, mercader, soldado y, sobre todos, espadachín pendenciero. Sólo revelará su sexo cuando se vea amenazada por una condena a muerte. Las autoridades civiles y religiosas de la época le autorizarán a mantener su forma de vida. Dictó su biografía, que quedó recogida en la Historia de la monja alférez.
  • Artemisia Gentileschi (1593-1654) Excelente pintora barroca que desarrolló una afamada carrera. Galería.
  • Ana Abarca de Bolea (1602-1685): Monja y escritora de temas religiosos, que en una de sus obras nos dejó varias poesías en aragonés.
  • Juana Inés de la Cruz (1648-1695: Excelsa poetisa barroca novohispana; pero aquí la traemos por la sentida defensa del acceso de las mujeres a la cultura que realizó en su Respuesta de la poetisa a la muy ilustre Sor Filotea de la Cruz.
  • Luisa Roldán (1652-1706): Andaluza, fue una reconocida escultora barroca. Galería.
  • Rosalba Carriera (1675-1757) Pintora italiana rococó, afamada retratista y miembro de varias academias. Visitará numerosos países. Galería.
  • Josefa Amar y Borbón (1753-1833): Aragonesa, es una destacada representante de la llamada Ilustración. Publicó numerosas obras, y tiene especial relieve su defensa de la igualdad intelectual de los dos sexos. Formó parte de numerosas sociedades y academias de la época. Aquí puedes consultar algunas de sus obras: Discurso sobre la educación de las mujeres y otros escritos.
  • Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (1755-1842) Excelente pintora francesa a caballo de épocas (antiguo régimen-revolución-liberalismo) y estilos (barroco-neoclasicismo-romanticismo). También dejó unas memorias de su vida. Galería.
  • Mary Shelley (1797-1851): Escritora, creará uno de los mitos e iconos más poderosos de la contemporaneidad: Frankenstein o el moderno Prometeo. Wikipedia.
  • Harriet Beecher Stowe (1811-1896): Norteamerica, fue activista a favor de la abolición de la esclavitud. Su novela La cabaña del tío Tom tuvo un enorme éxito, y contribuyó poderosamente a difundir el abolicionismo en la sociedad de su tiempo.
  • Concepción Arenal (1820-1893): Española, desarrolló una gran labor de activismo social, tanto en defensa de la mejora de condiciones de vida en las prisiones, como respecto a la condición de la mujer. Prolífica escritora, dejó una abundante obra en periódicos y libros de la época. Wikipedia.
  • Berthe Morisot (1841-1895): Destacada pintora francesa, formó parte del movimiento impresionista que revolucionó las artes plásticas. Galería.
  • Suzanne Valadon (1865-1938): Destacada pintora francesa en la época de las vanguardias representa perfectamente los estereotipos de la bohemia antiburguesa, lo que no le privó de alcanzar el éxito y el reconocimiento (al igual que otros muchos grandes artistas varones de la época). Galería.
  • Clara Campoamor (1888-1972): Escritora y política española. En las cortes constituyentes de la segunda república defendió con éxito de el reconocimiento del voto femenino, a pesar del rechazo que manifestaron otras diputadas, socialista una y radical-socialista la otra. Wikipedia.
  • Edith Stein (1891-1942): Filósofa alemana de origen judío, discípula de Husserl, feminista, y más tarde católica y monja. Dejó una considerable obra escrita, y murió en Auschwitz. Wikipedia.
  • Agatha Christie (1891-1976): Inglesa, fue la más prolífica y exitosa escritora de novelas policíacas. Wikipedia.
  • Dorothy Day (1897-1980): Norteamericana, fue una interesante activista social en defensa de los derechos de los trabajadores, el rechazo al capitalismo y el pacifismo. Conversa al catolicismo, mantiene su compromiso izquierdista radical desde la época de la gran depresión hasta su muerte. Wikipedia.
  • Tamara de Lempicka (1898-1980): Excelente pintora polaca de influencia internacional. Destaca especialmente su obra correspondiente al período de entreguerras. Galería.
  • Leni Riefenstahl (1902-2003): Alemana, fue sucesivamente actriz, cineasta y fotógrafa. Crea un nuevo modelo de cine documental y propagandístico, innovador y rompedor, que se manifiesta espléndidamente en las dos películas realizadas por encargo del régimen nazi: El triunfo de la voluntad (1934), y Olimpia (1938). Es sugestivo compararla con Serguei Eisenstein, auténtico creador del lenguaje fílmico expresado por medio del montaje, cuyas geniales obras están al servicio del régimen comunista.
  • Hannah Arendt (1906-1975); Alemana de origen judío que se nacionalizará en EEUU más tarde. Es una de las teóricas políticas más influyentes en el siglo XX. Su obra más importante es Los orígenes del totalitarismo. Wikipedia.
  • Frida Kahlo (1907-1954): Pintora mexicana, con frecuencia clasificada en el movimiento naif. Pero no se limita a esto su relevancia en el arte y en la cultura. Galería.
  • Mary Leakey (1913-1996): Británica, fue paleoantropóloga y arqueóloga. Se ocupó sobre todo de cuestiones relacionadas con la hominización, con un exhaustivo trabajo de campo en África. Fue la descubridora de las conocidas huellas de Laetolil. Wikipedia.
  • Rosa Parks (1913-2005): Norteamericana, tuvo un gran papel en el movimiento de los derechos civiles y en la lucha contra la segregación racial. Wikipedia.
  • Sophie Scholl (1921-1943): Joven alemana, animadora del movimiento no violento de resistencia al nazismo y a la guerra denominado La Rosa Blanca, formado por estudiantes y algunos profesores. Fue detenida y decapitada. Wikipedia
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Sophie Scholl

domingo, 17 de febrero de 2019

El sector primario

Avezzano (L'Aquila, Italia)

La Geografía estudia la superficie terrestre, tanto la natural como la modificada por los seres humanos a lo largo de los siglos. Y las actividades que más han contribuido a transformarla en los últimos diez milenios han sido las relacionadas con el sector primario, esto es, con la obtención de recursos extraídos directamente de la naturaleza. El resultado es la humanización del paisaje natural, y su conversión en paisaje agrario, caracterizado por la agricultura, la ganadería, la explotación forestal... Ahora bien, la gran cantidad de condicionantes naturales y humanos diferentes cuando no opuestos, han dado lugar a una enorme variedad de paisajes agrarios, tanto en el pasado como actualmente. Y todavía tenemos que referirnos a otras actividades del sector primario, como la pesca, cuyo impacto sobre la superficie terrestre puede pasar más desapercibido...

El lago del Fucino en un mapa del siglo XVI

PLAN DE TRABAJO

Plana 29.   Esquema-índice en el que se presente de forma clara y completa la estructura del tema.

Planas 30 a 37.   Informe de una empresa del sector primario (Trabajo de grupo)



lunes, 11 de febrero de 2019

La Primera Guerra Mundial y sus consecuencias



En 1914 va a saltar por los aires todo un mundo, el surgido con las revoluciones liberales. Era un mundo eurocéntrico, orgulloso de sus logros económicos, políticos y culturales. Además, tras las durísimas guerras napoleónicas, era un mundo aparentemente pacífico: se producían conflictos internos y externos, revoluciones y guerras, pero sus consecuencias desastrosas solían estar limitadas en el espacio (un país concreto) y en el tiempo (una breve duración). Por otra parte, la opinión pública europea y americana no solía ser consciente de las tremendas tragedias que el imperialismo occidental provocaba en otras partes del mundo...

Todo ello produjo en estas sociedades la generalización de un auténtico complejo de superioridad, la certeza de estar viviendo la época más espléndida de la historia de la Humanidad: cada vez se vivía mejor, el nivel de vida crecía para todas las capas sociales, las costumbre se hacían más pacíficas y humanitarias, los inventos y los adelantos técnicos se producían constantemente, y había una confianza ciega en un progreso ilimitado que en poco tiempo afectaría a toda la población mundial.

Pero al mismo tiempo los países eran cada vez más nacionalistas, con una visión exclusivista de sus propios logros, de su propia cultura, de sus propios derechos a una posición prominente entre las demás naciones. Y las contrariedades o los fracasos pasaron a ser vistas como obra de los envidiosos-taimados-malvados estados rivales. Así, una parte significativa de los cada vez mayores recursos de los que se disponía se dedicaron a reforzar sus fuerzas armadas: ejércitos cada vez más numerosos (gracias al servicio militar obligatorio) y con un poder destructivo incomparable (gracias a la revolución tecnológica). El militarismo es el resultado de ello.

Pues bien, cuando se inició la guerra, aparentemente nadie fue consciente de lo que iba a ocurrir: el entusiasmo popular fue grande en todos los países, aunque duró poco. Pronto se advirtió que la Gran Guerra (como se la llamó) había acabado con muchas cosas además de con la paz, y entre ellas con la confianza en el progreso. El futuro pasó a ser visto como una amenaza, y para conjurarla se acudió a ideologías que proponían soluciones drásticas al desastre del presente: ahí está el germen de los muy cercanos totalitarismos.

Por entonces, un joven soldado forzoso inglés aprovechará los momentos de descanso en las inhumanas trincheras para pergeñar sobre el papel los primeros trazos de un inhóspito mundo imaginario poblado de seres de todo tipo en constante lucha bajo la ominosa presencia de un mal absoluto. El escritor en ciernes se llamaba J. R. R. Tolkien, el mundo que comenzaba a crear se convertirá en la Tierra Media, y años después publicaría El Señor de los Anillos.


Como en los anteriores temas, quizás te sirva de ayuda la presentación que utilizamos en clase, y que puedes descargar aquí.


PLAN DE TRABAJO

Plana 31 izquierda:   Índice-esquema del tema.

Plana 32 izquierda:   Reacciones ante el inicio de la guerra. Lee estos dos textos, de Ernst Jünger (alemán) y de Stefan Zweig (austríaco), en los que narran su respectiva reacción ante el estallido de la guerra. Sintetízalas, destaca las semejanzas y las diferencias entre las dos percepciones, e intenta explicarlas desde el punto de vista histórico. Te puede servir de ayuda informarte sobre cada uno de ellos, su edad, su procedencia, dedicación, etc.

Plana 32 derecha:   Rotula y colorea el mapa de Europa antes de la Primera Guerra Mundial.

Plana 33 izquierda:   Rotula, colorea y completa el mapa de la Primera Guerra Mundial.

Plana 34 izquierda:   Observa con detenimiento los carteles de la pantalla 14 de la presentación. Observa el modo por el que se transmite su mensaje, busca semejanzas y diferencias entre ellos (sin tener en cuenta el país a que pertenecen), y con todo ello elabora un informe sobre La propaganda de los Estados en la Primera Guerra Mundial.

Plana 35 izquierda:   Rotula, colorea y completa el mapa de Alemania tras el Tratado de Versalles.

Plana 36 izquierda:   El trato a Alemania en Versalles. Comenta desde el punto de vista histórico este texto de John Maynard Keynes, en el que juzga la actitud de los países aliados en la Conferencia de París, a la que asistió como miembro de la representación británica. Procede de su libro Las consecuencias económicas de la paz que, si lo deseas y te interesa, puedes consultar aquí.

Plana 36 derecha:   Rotula y colorea el mapa de Europa después de la Primera Guerra Mundial.

Plana 37 izquierda:   Rotula, colorea y completa el mapa de la crisis de la democracia en la Europa de entreguerras.

Plana 38 izquierda:   Groucho Marx fue un importante humorista en teatros y pantallas norteamericanas de la época. En su autobiografía dejó esta divertida, personal y amarga visión, del proceso que llevó al crack de la Bolsa de Nueva York, que inicia la denominada Gran Depresión. Resume y explica (desde el punto de vista de la historia) este texto.



domingo, 20 de enero de 2019

La Economía

John Holcroft, Plugapple


Tras el estudio de la población, sus hábitats y las sociedades humanas, durante los próximos meses analizaremos las diferentes actividades que realiza nuestra especie para vivir (o sobrevivir): cómo obtenemos los recursos necesarios para satisfacer las múltiples y crecientes necesidades que percibimos o que nos creamos. Y cómo estas actividades económicas dependen de la superficie terrestre (y al mismo tiempo la modifican), lo cual constituye el objeto de la Geografía.

En este primer tema nos ocuparemos de algunos aspectos previos:
  • Conceptos básicos.
  • Las actividades económicas.
  • Tipos de empresas
  • La economía de mercado
  • El desarrollo económico, humano y sostenible.


PLAN DE TRABAJO

Plana 21 izquierda:   Esquema en el que se presente de forma clara y completa la estructura del tema.

Plana 22 izquierda:   El PIB mundial. Completa la tabla que se ha entregado, y localiza en el mapa los países que figura en ella.
● Los datos de PIB Y PIB per capita los puedes obtener en: expansion.com/ Datosmacro.com
● El porcentaje de cada sector económico lo tienes en este Repertorio de datos de la CIA.
   AVISO: Puesto que dichos datos han sido removidos, te los reproduzco aquí.

Plana 23 izquierda:   El PIB mundial. Elabora los tres gráficos de barras siguientes (no olvides títulos y fuente), ordenando los países en cada uno de ellos según los datos, de mayor a menor.
● PIB total, en millones de euros.
● PIB per capita, en euros
● Porcentaje del sector primario al PIB.

Plana 23 derecha:   Colorea y completa los dos gráficos:
● Los flujos en el esquema de los agentes económicos.
● Los porcentajes aproximados de cada sector en los gráficos circulares.

Plana 24 izquierda:   La evolución de la economía española. Busca información sobre cómo ha variado el PIB, el PIB per capita, el IPC, y la tasa de paro, en España durante los últimos cuarenta o cincuenta años. Represéntalos en cuatro gráficas de línea (no olvides títulos y fuente).

Plana 25 izquierda:   Las empresas en España. Representa mediante dos gráficos circulares estos datos. Recuerda las reglas que se explicaron en clase: título, leyenda, %, etc. Añade un comentario en el que compares semejanzas y diferencias de los dos gráficos.

Empresas inscritas en la Seguridad Social en España
Febrero de 2017
Autónomos sin asalariados
1.547.577
Microempresas
(1-9)
1.126.471
Pequeñas
(10-49)
142.278
Medianas
(50-249)
22.568
Grandes
(>249)
4.312
Total empresas
2.843.206
                  Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Trabajadores inscritos en la Seguridad Social en España
Febrero de 2017
Autónomos (incluye sus asalariados)
2.829.891
Microempresas
(1-9)
2.916.332
Pequeñas
(10-49)
2.758.605
Medianas
(50-249)
2.210.112
Grandes
(>249)
4.876.860
Total trabajadores
15.591.800
                  Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Planas 26 y 27 izquierda:   Guión de trabajo para el análisis de empresas. Se preparará en clase.

Plana 28 izquierda y derecha:   El Índice de Desarrollo Humano de 2016. Pega el documento que se ha entregado en clase, y representa en el mapa y en la tabla el IDH de cada país con un color diferente para cada categoría: muy alto, alto, medio y bajo. No olvides añadir la leyenda, y las iniciales de cada país.


PARA SABER MÁS

Te puede ser interesante y útil (por este orden) el documento España en cifras 2018, del Instituto Nacional de Estadística.

Aquí tienes la presentación sobre la formación del precio en la economía de mercado que hemos utilizado en clase.


Naturalmente, de Quino

miércoles, 9 de enero de 2019

Tunakwenda Afrika

O lo que es lo mismo, vamos a África.

África es esto:




Pero es también un continente en crecimiento y modernización, desde el norte al sur pasando por el centro:

El Cairo (Egipto)
Lagos (Nigeria)
Ciudad del Cabo (Sudáfrica)

Puedes consultar el Atlas Geográfico, donde dispones de los mapas correspondientes. También puede serte útil la presentación que hemos utilizado en clase:



Recuerda que intercalamos los mapas políticos entre los distintos temas. No olvides las tareas correspondientes del plan de trabajo.

Plana 55 izquierda:   Tabla lingüística y otros aspectos culturales de los países europeos.

Plana 55 derecha:   Colorea y completa el mapa político de Europa.

Plana 56 izquierda:   Informe sobre un país africano de tu elección (características físicas, demográficas, urbanas, políticas y económicas)

Plana 55 derecha:   Colorea y completa el mapa político de África.


Mapa impreso en la ciudad alemana de Munster en 1554.

martes, 8 de enero de 2019

Los grandes cambios del siglo XIX

Fritz Lang, Metropolis (1927). La industria moderna convertida en Moloch, devorador de seres humanos.


En este nuevo bloque no nos vamos a ocupar de acontecimientos concretos ocurridos en momentos determinados, sino de las grandes transformaciones de todo tipo que se producen de forma progresiva a largo de todo el siglo. El resultado será una sociedad mucho más parecida a la nuestra, en la que se imponen nuevos valores, nuevas ideas, y nuevos principios sociales y económicos.

Trataremos de cuatro aspectos:
  • La revolución política y social, con el triunfo aparentemente definitivo del liberalismo. Éste, sin embargo, será rechazado por razones diversas por parte de determinados grupos. De forma paralela el nacionalismo (o su "doble", el internacionalismo) se convierte en un elemento decisivo para muchas gentes.
  • La revolución industrial supone la sustitución de una economía agraria que se había mantenido en los mismos principios generales desde el Neolítico (ocho mil años atrás) por una economía basada en los procesos transformadores, en el crecimiento indefinido de la producción, y en la sociedad de consumo.
  • El movimiento obrero  consiste en las respuestas que dan a la nueva situación los nuevos grupos de trabajadores surgidos de la revolución industrial. Pero, a la larga, el propio estado liberal deberá implicarse en estas cuestiones mediante unas novedosas políticas sociales, con lo que aumentará su tamaño (estado del bienestar).
  • El arte del siglo XIX, con cierto retraso con respecto a otras dimensiones de la realidad, también sufrirá profundos cambios: a finales del siglo se iniciará el arte que todavía hoy podemos considerar vigente.

Puede resultar útil descargar la presentación que utilizamos en clase.



PLAN DE TRABAJO

Plana 22.   Esquema-índice en el que se presente de forma clara y completa la estructura del tema.

Planas 23 a 30.   El arte en el siglo XIX.  Debes realizar unas breves fichas (media página cada una) sobre las obras relacionadas a continuación. Además de una pequeña reproducción, de cada una de ellas debes indicar:
  • Autor (con las fechas de su nacimiento y muerte, país de origen y residencia).
  • Nombre o título.
  • Año en que se realizó.
  • Localización.
  • En el caso de la pintura y escultura, técnica empleada.
  • Estilo en el que se clasifica. Este punto es el más importante, y por ello debes extenderte, explicando las características que observas en la obra.

Te incluyo los correspondientes enlaces, pero puedes investigar por tu cuenta...

          Puerta de Brandeburgo (Berlín)
          Museo del Prado (Madrid).
          Parlamento (Londres).
          Torre Eiffel (París).
          Estación de St. Pancras (Londres).
          Casa Milá o La Pedrera (Barcelona).
          Almacenes Carsons (Chicago)
          Canova: Paolina Borghese como Venus Victrix
          David: El juramento de los Horacios
          Goya, Los fusilamientos de la Moncloa
          Delacroix: La libertad guiando al pueblo
          Millet: El ángelus
          Monet: Impresión, sol naciente
          Van Gogh: La noche estrellada
          Toulouse-Lautrec: Moulin Rouge, La Gouloue
          Rodin: Los burgueses de Calais


Van Gogh, Un par de zapatos, 1888